Me flipan los vestidos de Novia. Es un hecho. Nací en una familia con tradición de grandes costureras y pasé muchas jornadas junto a mi abuela, matando las horas y observando cómo trabajaba, sentada al lado de su máquina de coser. Ella era un ser adorable que de puntada en puntada, fabricaba sueños de tul con perlas y lentejuelas blancas.
Seguramente por eso cuando vi los vestidos de Eva Outeiral me transporté a aquellos años de mi infancia, a ese “tiempo entre costuras” y al olor inconfundible de las telas nuevas. Los vestidos de novia y de fiesta de Eva Outeiral, son modelos exclusivos y a la medida de cada clienta. Sus diseños siguen un estilo sencillo y romántico que ella misma confecciona y supervisa hasta la puntada final. En su exposición de “La Vie en Rose” en el Pazo do Tambre, pude valorar la calidad de sus vestidos de fiesta y de comunión, sus tocados y en general sus creaciones, que derrochan un ilusionante glamour.
Por eso quise dedicar una entrada aparte a estas imágenes en las que un ángel de pelo rojo salió de paseo por el Pazo do Tambre, a lucir uno de los más adorables vestidos de novia de la diseñadora gallega Eva Outeiral.
La modelo es Iris Pérez y la dejó así de guapa la peluquera y maquillista Susana Pérez. Para completar el atuendo, lució pendientes de diamantes y perlas del joyero Fernando Gallego.
La combinación no puede ser más perfecta. Podéis ver más vestidos de novia de la diseñadora Eva Outeiral en http://www.disenadoraevaouteiral.com/

Cuando al cabo de un tiempo vuelvo a revisar el reportaje de boda de Vera y Tony para publicar una selección de sus fotos en el blog, me vienen a la mente tantos recuerdos de lo que fue nuestra relación con esta pareja, que no sería justa si intentase cualquier descripción. Vera ha sido, más que una novia que me contrató para que hiciera las fotos de su boda, una amiga que confió en mí desde el primer día y así me lo hizo saber cada vez que le entregué una sesión de fotos de las muchas que hicimos antes, durante y después de celebrarse su boda.
Y es que esto de la confianza entre el fotógrafo y la pareja es lo más importante de todo. Si se pierde la comunicación o hay tirantez, el estado de ánimo ya no será el mismo, y las imágenes, que son como el espejo del alma, van a mostrar un estado de ánimo poco natural y forzado.
Con Vera y Tony, tuvimos una relación con afecto, cercanía y cariño que luego se extendió hacia sus familiares y amigos.
Nunca olvidaré que fue una boda muy larga, divertida y llena de gente linda que nos estimulaba a sacar mejores imágenes cada vez a pesar de la hora y el cansancio. Luego vino el procesado y la selección de las fotos para el álbum, un proceso que puede resultar difícil, pero que con ellos fue como coser y cantar. “Confianza” fue siempre el sentimiento que nos unió y fue lo que definió el resultado final de nuestro paso por esta boda.
No puedo menos que estar profundamente agradecida por haberos conocido y por lo mucho que aportasteis en nuestro desarrollo como fotógrafos. Con muchos seres humanos como vosotros, este mundo solo podrá ser mejor.










































Coctel y Comida: Hotel Asador La Scala. Padrón.
Hoy os dejo con una pequeña selección de las fotos de postboda de Mario y María. Una pareja que fue hasta la Costa de la muerte en busca de la puesta de sol y se encontró con una niebla tan espesa que el escenario parecía una película de terror. Es exactamente el mismo lugar con el que este año se ha ensañado el temporal, por lo que ahora sería imposible tomar estas imágenes allí. De hecho, la capilla de la Virgen de la Barca, donde celebraron su boda, ha sido pasto de las llamas, y el mar ha llegado en enero hasta la misma puerta de lo que fue una de las iglesias más bellas de Galicia.
El resultado de la valentía de estos chicos, que no se asustaron ante la niebla y el frío, son estas imágenes unas tanto fantasmales y diferentes. La noche se nos vino encima casi de inmediato y nos vimos obligados a improvisar y romper la oscuridad con todas las luces que teníamos a mano: Un emblemático faro que apenas se divisa detrás de los novios, unos cuantos flashes y los faros del coche.
Creo que mientras duró esta postboda en Muxía María pasó mucho frío. Y también nosotros.
Pero fue una velada inolvidable en la que trabajamos con todo el tiempo del mundo, en un escenario bien alejado de nuestra zona de confort. Espero que os guste el resultado.




Y siguiendo el hilo de la preboda que publicamos ayer, os dejo el video preboda que los chicos de VPV Weddings, hicieron de esta maravillosa pareja que forman Inma y Rubén. La cosa toda se coció en Santiago de Compostela, casi un día de acá para allá, dejándose los zapatos por el centro histórico, la universidad y hasta la ciudad de la cultura. Se lo pasaron tan bien, que terminaron molidos…pero contentos. Yo no pude estar y la verdad es que me hubiese gustado espiarlos por un huequito. Pero el resultado me encanta y me reafirma en la enorme fortuna que tengo de poder trabajar junto a Carmen y Juan; un matrimonio de videógrafos de boda con mucho talento, buen gusto y gran profesionalidad. Ellos son una muestra de que los videos de bodas y prebodas, si se hacen con amor y muchas ganas, pueden llegar a ser una pequeña obra de arte muy divertida.
En fin, no la sigo liando y os dejo sus imágenes como la mejor demostración de lo que digo.
Mariana + Marcos
Una pareja que se ama, un lugar mágico, un vestido de ensueño, un banco como el de los cuentos de hadas y muchos amigos por testigo en la hora azul.



La boda de Miguel y Mary fue especial en todos los sentidos, empezando por el buen tiempo que hizo en Lugo y por lo mucho que nos divertimos con el show man que es Miguel, todo un talento por descubrir que canta de maravilla las canciones de Joaquín Sabina, mientras que Mary se dejaba llevar por su derroche de simpatía y su discurso de hombre enamorado y rendido a sus pies, que nos arrancó a todos, fotógrafos de boda incluidos, más de una sonrisa.
Al final de una velada mágica, publicamos un pequeño resumen de los mejores momentos de esta boda lucense. Solo nos falta desear muchos años de felicidad a esta preciosa pareja.









































El día que hicimos esta sesión de fotos, unos pocos antes de la celebración de la boda, Nedea me confesó que siempre supo que José Manuel iba a ser su chico para toda la vida. Le gustaban mucho sus ojos, su sonrisa, la manera en que la miraba… bueno.. le gusta todo de él. Apuntó, disparó, y le robó el corazón a ese muñeco de ojos azules sin remedio y para siempre. La verdad es que estas fotos me costaron una buena ración de estornudos, -nadie me mandó a meterme en medio de unas zarzas llenas de florecillas con polen-, pero es que se veían tan lindos, abrazados allí frente al mar, mirando como se marchaba ese sol impresionante de color naranja, que no pude resistirme a la tentación de meterme de lleno en el berenjenal. finalmente, entre los besos que se dieron y mis estornudos, pudimos sacar esto que aquí se resume. Espero que os guste tanto como a esta feliz pareja.










Mario y María viven en Madrid, pero ella es gallega y él es colombiano. Puesto que a María le sobraban razones para casarse en Galicia, y Mario está absolutamente enamorado de su mujer, decidieron hacerlo tal y como la novia lo quizo. La misma María planificó cada detalle -no en vano se dedica a organizar eventos- y el resultado fue realmente expectacular. Como se quedó prendada de la Iglesia de la Virgen de la Barca en Muxía, apostó por celebrar allí la ceremonia; y aunque tuvimos que dar mucha rueda para llegar después al Pazo de Cores, donde les esperaban los aperitivos y el banquete, su elección fue todo un acierto. Ellos querían un lugar pequeño, discreto y en donde solo hicieran una boda por vez, y en el Pazo de Cores encontraron el lugar perfecto. De más está decir que ha sido una de las bodas más movidas y divertidas que hemos fotografiado, que los novios y los invitados cantaron y bailaron hasta quedar rendidos, y que los fotógrafos no podíamos despegar el dedo del obturador ante aquellas escenas tan llenas de alegría y amor.
Espero que hayamos sabido contar la historia de la boda de Mario y María como ellos merecen y que nuestras fotos sean el mejor testigo de lo que allí ocurrió.





















































Marga + David
Marga y David celebraron su boda en Brión, muy cerca de Santiago de Compostela, en una capilla que tiene una linda historia. Pero esa la contaremos otro día, pues ahora lo que mostraremos es una selección de imágenes de lo que sucedió ese día.






























Ceremonia: Parroquia de Santa Minia
Hotel: Los Abetos. Santiago de Compostela.
Vestido: La Sposa. Santiago de Compostela.
Siguiendo con el tema de las fotos de comunión, quiero mostrar algunas imágenes de Pelayo. Un niño al que le encanta el fútball, el mar, es vivaz, agudo y disfrutó de la sesión en compañía de su hermano de principio a fin. Gracias a Tere, su madre, por permitirnos publicar parte de este reportaje.


El año 2012 fue un año lleno de cosas buenas, en las que nuestro estudio realizó muchas comuniones y dos reportajes completos en Madrid, toda una temeridad que nos llevó a pasar noches sin dormir y a demorar más de lo que nos hubiese gustado en la entrega de algunos álbums. Pero también fue un año gratificante en el que crecimos profesionalmente junto con los niños y sus maravillosas familias, a las que nunca podremos agradecer suficiente por haber confiado en nuestro estudio para realizar las fotos de Comunión de sus hijos.
Poco a poco iré subiendo algunas fotos de reportajes de comunión realizados en 2012, con la colaboración y el permiso de sus padres. Uno de los primeros niños en pasar por nuestro estudio fue Raúl seguido de sus hermanos. Y aquí algunos pliegos del álbum digital que diseñamos para él.

Hace unos dos años, mi amigo y gran fotógrafo de bodas, Fran Russo, me invitó a compartir esta boda en Madrid. Dicen que recordar es volver a vivir, y en mi memoria queda este evento como una de las bodas más divertidas y alegres en las que he participado. Ese día, además de trabajar a un ritmo tranquilo pero sin pausa, nos reímos tanto, que en algún momento creí que iba a perder la mandíbula. Trabajar con Fran fue para mí una bendición, por su carácter jovial, su compañerismo y su deseo de enseñarme todo y no dejarse nada en el tintero. Dos años más tarde, aún le agradezco haberme permitido fotografiar junto a él esta boda y a los novios el dejarnos publicar una pequeña selección de mis fotos sin reparos. Gracias a todos vosotros, Mauri, José Miguel y Fran Russo, por regalarme un gran día como fotografo de boda en madrid.





















Hace algunos meses tuve la suerte de acompañar a María Cano en la tarea de fotografiar la boda de Nuria y Javier en Ribadavia.
Hacía un día precioso, uno de esos en que todos los hados acompañan y las cosas salen bien pese a todos los pronósticos en contra. Y es que María es una gran fotógrafa y compañera de viaje entrañable. Por otro lado, Nuria y Javier, esa pareja que demostró quererse con la más exquisita sensibilidad, dejaron en mí una huella que será difícil de olvidar.
Aquí os muestro una pequeña selección de lo que nuestros ojos, corazones y lentes, descubrieron en ese día de emociones y lágrimas de felicidad.
Ojalá que el espíritu de amor de ese día, os acompañe por siempre, Nuria y Javier…











Fotografía de familias y niños en Santiago de Compostela. Nuestra hada de hoy es: Antía.
Un hada visitó nuestro estudio… un hada muy joven, enfundada en un vaquero azul y unos tacones rojos enormes, un collar de perlas y la enigmática mirada de quién jamás perderá la ilusión y la fe…. Aunque pasen siglos y carretones de sucesos y caigan los reinos o cambien las tradiciones… ella siempre va a seguir allí, jugando con sus zapatos y cabalgando a hombros de su príncipe azul.
Y como todas las hadas necesitan un hogar que las cobije, Antía arrastró a sus padres, Sandra y Antón, hasta el rincón oscuro desde donde miraba la lente, sus pícaros ojos, y yo.
Esto fue lo que salió de su primera visita.
Muy prontito, más….



Fue a las 10 de la mañana de un día radiante y soleado. Antes de la ceremonia, Rebeca cayó en las manos de Pili y ¡Se hizo la magia!
Si no me creen, juzguen por vosotros mismos.




















Isabel y Chus son unos amigos de Vittoria, que llevaban cierto tiempo deseando pasar unos días en Galicia. Decidieron hospedarse en San Xenxo y ya que estaban cerca de Brión, nos llamaron con un pedido muy especial.
Nos encontramos en Casa Rosalía, a dos pasitos de nuestro estudio, con el doble propósito de hacer honores a la deliciosa comida de este restaurante, y a ver si Aitor nos permitía sacarle unas fotos.
El pequeño nos recibió con una mirada amplia como un sol; pero cuando vio la cámara, corrió a esconderse tras la espalda de Isa.
-¿Ves, -me dijo ella- Tal como te dije antes, no le gustan las fotos. Te va ser difícil sacar algo de él. Por eso es que a estas alturas, apenas tenemos fotos del niño.
Y a mí me dio la risa tonta, porque Aitor, al verse “castigado” entre la mesa, la comida y yo, tuvo la ocurrencia de esconderse por detrás de los cubiertos.
En casos como estos, lo mejor es no forzar las cosas y buscar la confianza del niño. Y así lo hicimos. Unos chistes, unas vieras, unas croquetitas crujientes y total indiferencia hacia su furibunda mirada, obraron el milagro. Muy pronto, Aitor quiso saber cómo funcionaba la cámara y luego quiso verse dentro de la pantallita de atrás. Y a partir de entonces, fue mío.
Pasamos una tarde tan bonita como sabrosa es Galicia, con sus paisajes, su irresistible comida y las vistas únicas que disfrutamos junto a las cascadas de Ponte Maceiras.

Hace unos meses, todas las iglesias de Brión y Bertamiráns se vistieron de fiesta para celebrar la Primera Comunión de cientos de niños y niñas. Prepararon los vestidos, rizos y devocionarios. Ellos se vistieron de gala y ellas despertaron soñando con un largo vestido blanco. Los padres de Andrea fueron los primeros en venir a mi estudio y decidieron probar suerte. Les gustó el espacio, la luz, los colores y nuestra manera de trabajar. Nunca voy a estarles suficientemente agradecida por su confianza y me hace feliz recordar la carita de Andrea, que fue princesa y modelo por un día y junto a nosotros posó, bailó y se divirtió como todos los niños suelen hacerlo en un estudio de fotografía.
Esto es solo una pequeña muestra de lo que fue esta sesión y sus resultados.
Un agradecimiento especial a José Luis Parrado y a Sandra de Sandra Color en Vigo por su INAPRECIABLE ayuda que no voy a olvidar por más que pasen los años.
Track No02
Para comprender cómo un chico mexicano recién llegado a los Estados Unidos, pudo convertirse en concertista de guitarra y en uno de los fotografos de boda más glamorosos y cotizados de Beverly Hills; es necesario aclarar que no estamos hablando del típico inmigrante que se conforma con la larga serie de “imposibles” que para este grupo social tienen reservados la vida y un puñado de leyes absurdas.
Más bien hablamos de un ejemplar digno de un manual de autoayuda; de esos que se venden como pan caliente y que por alguna incomprensible razón no nos convierten al final, en millonarios. Es que según Valenzuela, “éxito” aparece primero que “trabajo” solo en el diccionario. –ingeniosa manera de decirnos que si algo queremos, tenemos que currárnoslo. Y fue exactamente eso lo que él hizo con notorio éxito. Primero se inventó su propio método para aprender guitarra y tiene que haber practicado como un descosido para en cosa de seis meses poder dominar los misterios de sus seis cuerdas con el suficiente decoro como para impartir clases y cobrar por ello. Luego imaginó que si configuraba un método similar de aprendizaje; pero aplicado a la fotografía de boda, iba a repetir su hazaña anterior y convertirse en poco tiempo en un iluminado de la luz y el color.
Para no darle más vueltas al asunto, mejor será decir que lo hizo y que lo superó con creces. Hoy Roberto Valenzuela es un maestro entre miles de fotografos de boda; un verdadero monstruo del perfeccionismo, la incesante observación y la curiosidad de un niño. No tiene empacho ninguno en utilizar un racimo de plátanos y un oso de peluche como los modelos perfectos para practicar en casa. –No se quejan –dice- no hay que pagarles nada y jamás se cansan- Su secreto está en la PRÁCTICA, PRÁCTICA, PRÁCTICA, y más PRÁCTICA de un método –correcto eso sí- para aprender. Usa las escobas, al señor de la limpieza si está de buenas ese día, locaciones impensables, escaleras desprovistas de encanto, el polvo que levanta un coche en el camino, una bombilla desnuda en un local deprimente… todo le vale para sacar al final las fotos más inesperadas y espectaculares del panorama bodil norteamericano.
De más está decir que su paso por bodaf dejó más surcos que huellas y una estela bien nutrida de admiradores. La sala ya estaba llena cuando comenzó su ponencia, pero media hora más tarde ¡estaba repleta! De pronto vi gente de pie en todas las esquinas y justo es decir que no se escuchaba una mosca. Los detalles de su método pasaron frente a nuestros ojos como una revelación y aquellas tres horas se quedaron cortas. Mientras lo escuchaba hablar, no podía más que maldecirme y felicitarme al mismo tiempo. Fui tan poco previsora que olvidé cargar las baterías de mi grabadora antes de salir del hotel y así perdí la oportunidad de grabar una de las ponencias más brillantes que se escucharon durante el congreso. Al mismo tiempo, me tranquilizaba la idea de que al día siguiente iba a participar en su taller “Rompecabezas”. ¡Cuánto me alegré de haberle escogido a él en medio de tantos otros excelentes talleres!
A lo largo de tres horas que duró su ponencia, nos mostró cómo jugar con las sombras, los reflejos, cómo disimular los colores chillones, cómo fotografiar a la novia bajo el ángulo ideal, el correcto, el más favorecedor para ella; y cómo hacer para que el novio no le destroce la mano sin darse cuenta mientras lo dirige con sutileza y le hace caminar al lado de la novia con la mayor prestancia de que un hombre es capaz.
Aprendimos su manera de “entender” la luz y de utilizarla a nuestro favor aún en las peores condiciones. Cómo prepararnos para detectar la geometría del fondo, los colores, la luz y los patrones que pueden convertir el escenario donde vamos a tomar las fotos en una composición perfecta. Valenzuela se apoya en las reglas de toda la vida para romper paradigmas y convierte las poses que durante años cultivaron los fotógrafos de moda y publicidad, en un mundo diferente aplicado a las bodas y en personas que nunca antes han posado frente a una cámara. Su visión es la del artista que no se conforma con el encuadre de todos. Es un buscador incansable de geometrías, repeticiones y claroscuros, de detalles que la mayoría pasaría por alto, pero que su ojo entrenado detecta en el momento mismo de su llegada al lugar donde va a tener lugar la sesión de fotos.
Al día siguiente, después de tres horas y media de taller, cuando le dijeron que era hora de acabar, todos nos quedamos con deseos de más. Creo que él también tenía ganas de continuar enseñando. No parecía cansado y fue tan generoso que nos ofreció un espacio en cualquier boda que se le diera en España. Necesitaríamos una pareja igual de generosa que nos aceptase a todos… aunque eso parecería más un taller que una boda, pero igual se le agradece el gesto.
Todo este post tan largo, va dirigido sobre todo a los muchos fotografos de boda que aún queriendo, no pudieron estar en bodaf. Es importante que si Valenzuela vuelve a España, no se pierdan esas horas inapreciables de aprendizaje con él. Puesto que soy optimista, creo que eso está dentro de las posibilidades y si sucede, voy a ser la primera en asistir y espero que las fotos me queden mejor que las de este taller.
Gracias, Roberto Valenzuela por compartir con nosotros tu método para aprender, tu curiosidad, tu perfeccionismo, y sobre todo, por la sencillez y la modestia de tu carácter.