El día que hicimos esta sesión de fotos, unos pocos antes de la celebración de la boda, Nedea me confesó que siempre supo que José Manuel iba a ser su chico para toda la vida. Le gustaban mucho sus ojos, su sonrisa, la manera en que la miraba… bueno.. le gusta todo de él. Apuntó, disparó, y le robó el corazón a ese muñeco de ojos azules sin remedio y para siempre. La verdad es que estas fotos me costaron una buena ración de estornudos, -nadie me mandó a meterme en medio de unas zarzas llenas de florecillas con polen-, pero es que se veían tan lindos, abrazados allí frente al mar, mirando como se marchaba ese sol impresionante de color naranja, que no pude resistirme a la tentación de meterme de lleno en el berenjenal. finalmente, entre los besos que se dieron y mis estornudos, pudimos sacar esto que aquí se resume. Espero que os guste tanto como a esta feliz pareja.











Una pareja como pocas y la fotógrafa, lo mejor de por aquí. Buenas fotos para tener en cuenta cuando nos toque.