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Cómo fue el taller de Roberto Valenzuela en bodaf Madrid

Para comprender cómo un chico mexicano recién llegado a los Estados Unidos, pudo convertirse en concertista de guitarra y en uno de los fotógrafos de boda más glamorosos y cotizados de Beverly Hills; es necesario aclarar que no estamos hablando del típico inmigrante que se conforma con la larga serie de “imposibles” que para este grupo social tienen reservados la vida y un puñado de leyes absurdas.

Más bien hablamos de un ejemplar digno de un manual de autoayuda; de esos que se venden como pan caliente y que por alguna incomprensible razón no nos convierten al final, en millonarios. Es que según Valenzuela, “éxito” aparece primero que “trabajo” solo en el diccionario. –ingeniosa manera de decirnos que si algo queremos, tenemos que currárnoslo. Y fue exactamente eso lo que él hizo con notorio éxito. Primero se inventó su propio método para aprender guitarra y tiene que haber practicado como un descosido para en cosa de seis meses poder dominar los misterios de sus seis cuerdas con el suficiente decoro como para impartir clases y cobrar por ello. Luego imaginó que si configuraba un método similar de aprendizaje; pero aplicado a la fotografía, iba a repetir su hazaña anterior y convertirse en poco tiempo en un iluminado de la luz y el color.

Para no darle más vueltas al asunto, mejor será decir que lo hizo y que lo superó con creces. Hoy Roberto Valenzuela es un maestro de fotógrafos; un verdadero monstruo del perfeccionismo, la incesante observación y la curiosidad de un niño. No tiene empacho ninguno en utilizar un racimo de plátanos y un oso de peluche como los modelos perfectos para practicar en casa. –No se quejan –dice- no hay que pagarles nada y jamás se cansan- Su secreto está en la PRÁCTICA, PRÁCTICA, PRÁCTICA, y más PRÁCTICA de un método –correcto eso sí- para aprender. Usa las escobas, al señor de la limpieza si está de buenas ese día, locaciones impensables, escaleras desprovistas de encanto, el polvo que levanta un coche en el camino, una bombilla desnuda en un local deprimente… todo le vale para sacar al final las fotos más inesperadas y espectaculares del panorama bodil norteamericano.

De más está decir que su paso por bodaf dejó más surcos que huellas y una estela bien nutrida de admiradores. La sala ya estaba llena cuando comenzó su ponencia, pero media hora más tarde ¡estaba repleta! De pronto vi gente de pie en todas las esquinas y justo es decir que no se escuchaba una mosca. Los detalles de su método pasaron frente a nuestros ojos como una revelación y aquellas tres horas se quedaron cortas. Mientras lo escuchaba hablar, no podía más que maldecirme y felicitarme al mismo tiempo. Fui tan poco previsora que olvidé cargar las baterías de mi grabadora antes de salir del hotel. Algo imperdonable para un periodista y en esta ocasión perdí la oportunidad de grabar una de las ponencias más brillantes que se escucharon durante el congreso. Al mismo tiempo, me tranquilizaba la idea de que al día siguiente iba a participar en su taller “Rompecabezas”. ¡Cuánto me alegré de haberle escogido a él en medio de tantos otros excelentes talleres!

A lo largo de tres horas que duró su ponencia, nos mostró cómo jugar con las sombras, los reflejos, cómo disimular los colores chillones, cómo fotografiar a la novia bajo el ángulo ideal, el correcto, el más favorecedor para ella; y cómo hacer para que el novio no le destroce la mano sin darse cuenta mientras lo dirige con sutileza y le hace caminar al lado de la novia con una elegancia poco usual.

Aprendimos su manera de “entender” la luz y utilizarla a nuestro favor aún en las peores condiciones. Cómo prepararnos para detectar la geometría del fondo, las coincidencias y las simetrías que rodean el escenario donde tomaremos la foto. Valenzuela rompe paradigmas y convierte las poses de toda la vida en otra ventana a un mundo extraño, pero igual de bello. Su visión es la del artista que no se conforma con el encuadre de todos. Es un buscador incansable de esas “otras perspectivas”, del detalle que la mayoría pasaría por alto, pero que su ojo entrenado detecta en el momento mismo de su llegada al lugar donde va a tener lugar la ceremonia.

Al día siguiente, después de tres horas y media de taller, cuando le dijeron que era hora de acabar, todos nos quedamos con deseos de más. Creo que él también tenía ganas de continuar enseñando. No parecía cansado y fue tan generoso que nos ofreció un espacio en cualquier boda que se le diera en España. Necesitaríamos una pareja igual de generosa que nos aceptase a todos… aunque eso parecería más una rueda de prensa que una boda…. pero igual se le agradece el gesto.

Todo este post tan largo, va dirigido sobre todo a quienes no pudieron estar en bodaf. Es importante que si Valenzuela vuelve a España, no se pierdan esas horas inapreciables de aprendizaje con él. Puesto que soy optimista, creo que eso está dentro de las posibilidades y si sucede, voy a ser la primera en asistir y espero que las fotos me queden mejor que las de este taller.

Gracias, Roberto Valenzuela por compartir con nosotros tu método para aprender, tu curiosidad, tu perfeccionismo, y sobre todo, por la sencillez y la modestia de tu carácter.

 

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Anael - Rhyme & Reason- Spiritual Beings on a Human Journey - 04-10 - Ledodi

Has encendido motores, Susana… Adelante!!
El blog te ha quedado muy, pero que muy bien.

susana

¡Gracias, Ceci! Que no se me quite el impulso….

Espectaculares tus fotos de este taller,Susana,no me gustan, me encantan.
Y leyendo lo que pones arriba en el post, si ya me quedo pena de no haber ido a BodaF ahora aún tengo más, pq justamente estaba buscando yo un taller en esa linea, que tratara de retrato puro y duro, y sobre todo si lo imparte un crack como Valenzuela y lo basa en un método de trabajo consistente y de probado éxito. Ya me contaras cuando nos veamos. Un abrazo!!!

susana

Gracias, Javi. Con lo que me has dicho, ya me voy contenta esta noche para cama. ¡Ja,ja,ja! Algo grabé en el taller pero aún no he revisado cómo me quedó. Si veo que hay algo digno de ser compartido, no te quepa duda que está a tu disposición y de todos los que lo quieran. Valenzuela quedó prendado de España, así que no descacrto que vuelva.Ya verás que en cualquier momento lo pillas. ¡Vale la pena!

Ahhhhhhhhhhh que salgo yo, que verguenza!!! Además salgo superfeo!

La verdad que te han quedado muy chulas, que pena que no nos dejarán esos novios una horita para cada uno, jajaja!

Bueno, espero que no te importe que te robe un par de fotos en las que salgo, de recuerdo!

susana

¿Cuál eres tú, Joaquín? Pues claro que puedes coger las que quieras. Gracias por pasar por aquí.

Me ha gustado mucho esta entrada. Es de agradecer que fotógrafos como tú hagan en sus blog el qué y como vivieron el bodaf y asi los que no pudimos estar tengamos tanta información. Encantado de conocer tu trabajo. un saludo

Qué pasada este tío… Como vuelva por España no me lo pierdo!! Abrazos!!

Lic. ROBERTO BLANCO

Estuve visitando tu página y lo mejor que hallé fueron tus fotografías. ¡¡ Eres hermosa !!
Ansío estar en España, para conocerte. Un beso. Roberto, de Buenos Aires, Argentina

Si, probablemente lo sea