Han pasado unos días desde que salimos de Madrid y nos despedimos de los amigos de siempre y de otros muchos nuevos que participaron en esta reunión de grandes profesionales. Estuvimos planeándolo durante meses. En nuestro caso, llegamos a creer que no podríamos ir… pero el universo quiso que esto fuera posible y los tres días se esfumaron como en un suspiro. Fueron horas de emoción y cansancio, de un aprendizaje tan acelerado que no daba apenas tiempo para asimilar lo que veíamos. Por suerte, me acompañó en todo momento mi fiel grabadora, de la que pienso transcribir alguna información importante para compartir con quienes lo consideren útil.
Mientras tanto, nada mejor que una selección de fotos de lo que mis ojos vieron y fueron capaces de convertir en imágenes.
Un abrazo grande para todos los hermanos que estuvieron allí compartiendo todo lo que saben y para otros que no pudieron participar pero que lo sienten muy cerca. Ya nos volveremos a ver en las movidas futuras que se están gestando. El efecto bodaf ha marcado un hito incluso para quienes nunca soñaron con dedicarse a la fotografía -y menos de boda- y ya es un hecho consumado que “algo está cambiando”.
por susana
14 comentarios